Ariana Grande sorprendió a sus seguidores al confirmar que dio positivo por COVID, una noticia que generó preocupación inmediata. Según personas cercanas, las últimas 48 horas antes del anuncio fueron inusualmente difíciles: comenzó sintiéndose “extraña”, con cansancio y una tensión en la voz que no encajaba con su rutina habitual. Aunque trató de seguir trabajando, los síntomas aumentaron y finalmente decidió hacerse una prueba “por precaución”.
El resultado positivo cambió todo. Ariana, conocida por ser extremadamente cuidadosa con su salud, especialmente con su voz, asumió la noticia en silencio y con preocupación. Su equipo canceló compromisos y enfocó todo en su descanso, aislamiento y atención médica.
La cantante optó por ser transparente con sus fans, algo que fortaleció aún más la conexión con su audiencia. Ahora su prioridad es recuperarse física y emocionalmente, evitando forzar su voz o su cuerpo. Mientras tanto, miles de seguidores le envían mensajes de apoyo, recordándole que lo más importante es su salud.

