Limpiar el horno puede ser una tarea tediosa, pero un truco heredado de las abuelas promete hacerlo fácil y sin esfuerzo. Este método utiliza ingredientes comunes que probablemente ya tienes en casa y aprovecha el poder del vapor para aflojar la grasa y los residuos sin necesidad de frotar.
Ingredientes:
Una pastilla para lavar platos (preferiblemente enzimática)
Un recipiente apto para horno (de vidrio o cerámica)
Agua
Instrucciones:
Precalienta el horno a 200°F (aproximadamente 93°C)
Coloca la pastilla en el recipiente y añade suficiente agua para cubrirla
Pon el recipiente en la rejilla central del horno y cierra la puerta
Deja que el horno mantenga esta temperatura durante una hora
Apaga el horno y deja que se enfríe un poco
Una vez tibio, limpia el interior con un paño húmedo
Este método aprovecha el vapor generado por el agua y la acción de la pastilla para disolver la grasa y los residuos, facilitando la limpieza sin productos químicos agresivos ni frotar intensamente.
Para manchas persistentes, puedes repetir el proceso o usar un cepillo de cerdas suaves. Realizar esto una vez al mes ayuda a mantener el horno limpio y libre de residuos.

