Un hospital en el norte de Vietnam fue escenario de un nacimiento que sorprendió al mundo médico y conmovió a millones. En el Hospital Internacional de Hai Phong, una mujer dio a luz a un bebé sano, pero lo verdaderamente impactante vino después: al nacer, el recién nacido sostenía en su mano un dispositivo intrauterino (DIU) de cobre, el mismo que debía haber evitado su concepción.
La madre, de 34 años, se había colocado el DIU tras su segundo hijo, confiando en su eficacia como método anticonceptivo a largo plazo. Sin embargo, el dispositivo se desplazó de su posición, permitiendo que el embarazo siguiera su curso con normalidad. El bebé nació sano, con un peso de 3,2 kilogramos, y tanto él como su madre se encuentran bien.
La imagen del bebé sujetando el DIU se volvió viral: algunos la vieron como un milagro, otros como una lección de que ningún método anticonceptivo es infalible. Los médicos recuerdan la importancia de realizar revisiones periódicas para comprobar la posición del dispositivo. Este caso extraordinario demuestra la fuerza de la vida y lo impredecible de la naturaleza.

