En la silenciosa sala de un hospital, una joven enfermera cuidaba cada día de Vincent, un hombre en coma tras un grave accidente. Le hablaba con ternura, ajustaba sus sueros y esperaba, con fe, que algún día despertara. Pero nada la preparó para lo que estaba a punto de descubrir.
Una noche, al levantar la manta para comenzar su rutina, se quedó sin aliento. En el brazo de Vincent, apenas visible bajo la luz tenue, había un tatuaje: una serpiente enroscada alrededor de una espada, con símbolos extraños grabados. Su corazón se aceleró. Conocía ese diseño.
Su hermano Tom tenía el mismo tatuaje antes de desaparecer hacía dos años. Él le había hablado de una organización secreta llamada Los Vigilantes, poderosa y oculta.
Ahora, al ver esa misma marca en el cuerpo del hombre inconsciente, la enfermera comprendió que nada era casualidad… y que la verdad recién comenzaba a revelarse.

