Las infecciones por hongos ocurren cuando un hongo invasivo supera la capacidad del sistema inmunológico para controlarlo. Las infecciones fúngicas en la piel son muy comunes y pueden presentarse de diversas formas, como la tiña, el pie de atleta, la candidiasis, la tiña del cuero cabelludo o la comezón en la ingle. Cada tipo de infección tiene síntomas característicos, desde picazón y enrojecimiento hasta descamación o dolor.
Existen tratamientos antifúngicos específicos para cada tipo de hongo. Algunos se aplican directamente sobre la piel, mientras que otros se toman por vía oral, dependiendo de la gravedad y la localización de la infección. Es importante aprender a identificar los síntomas, conocer las causas y seguir el tratamiento adecuado para evitar complicaciones.
Si los síntomas empeoran o no mejoran, se debe buscar ayuda médica. Comprender cómo funcionan las infecciones fúngicas y sus tratamientos permite un manejo más efectivo y una recuperación segura.

