El reconocido actor Mel Gibson reveló que su mansión en Malibú fue completamente destruida por los incendios forestales que arrasaron el área de Los Ángeles. Él se encontraba en Austin, Texas, grabando un podcast cuando recibió la devastadora noticia.
Gibson contó que la casa, en la que vivió durante casi quince años, quedó reducida a cenizas y que la experiencia fue “devastadora y emocional”. Aunque lamentó la pérdida de objetos personales y antigüedades, enfatizó que lo más importante era que su familia y sus animales estaban sanos y a salvo.
El actor también se mostró crítico con las autoridades estatales, señalando que la gestión del gobernador de California carecía de previsión ante la catástrofe.
La tragedia no solo afectó a Gibson: otras figuras de Hollywood también vieron sus residencias destruidas por el fuego.
El incendio, impulsado por los fuertes vientos de Santa Ana y la sequía extrema, se convirtió en una de las peores tragedias naturales de la región. Hoy, Gibson y otros afectados comienzan el difícil proceso de reconstrucción.

