A primera vista, los zapatos InnoMake parecen un par elegante y común que podrías encontrar en cualquier tienda, pero esconden un pequeño secreto que lo cambia todo. En la punta incorporan un sensor ultrasónico que detecta obstáculos hasta cuatro metros de distancia. Paredes, escaleras, automóviles… cualquier peligro es percibido antes de que se convierta en un riesgo. Lo que parece calzado común es en realidad un guía silencioso, que ofrece señales táctiles o sonoras para que las personas con discapacidad visual se desplacen con confianza.
La tecnología nació no solo en un laboratorio, sino de la experiencia de vida de Markus Raffer, quien es invidente y co-creó el sistema con Tec-Innovation y la Universidad Tecnológica de Graz. Su enfoque hizo que el sensor se sintiera como una extensión natural del día a día, no como un dispositivo médico.
Hoy, InnoMake integra inteligencia artificial y herramientas de cámara que ofrecen un “street view a nivel de pie”, detectando, aprendiendo y anticipando obstáculos. Cada paso se convierte en uno más seguro, devolviendo independencia y libertad a quienes más la necesitan.

