Fue una niña brillante y talentosa que iluminaba cada lugar al que entraba, pero detrás de su alegre presencia en televisión se escondía una vida marcada por la presión y el control. Criada en un hogar caótico y desordenado, vivió bajo la estricta y aislante autoridad de su madre. Lo que desde fuera parecía una oportunidad era, en realidad, una infancia sin seguridad ni independencia, mientras su madre la impulsaba a convertirse en el sostén económico de la familia antes de cumplir diez años.
Su ascenso desde Mad TV hasta iCarly le trajo fama, pero también un profundo costo personal. Su madre controlaba su dieta, su apariencia y cada decisión, alimentando vergüenza, ansiedad y dependencia. Cuando ella falleció en 2013, Jennette enfrentó el duelo junto con el derrumbe de una identidad construida para ella, no por ella.

A través de la terapia y la escritura comenzó a sanar. Su libro de 2022, I’m Glad My Mom Died, reveló la magnitud de su trauma y se volvió un bestseller. Ahora, como escritora y defensora de la salud mental, Jennette McCurdy está adaptando su memorias para televisión, contando su historia en sus propios términos.

