La representante Ilhan Omar acaba de cruzar una línea que la mayoría de los políticos ni siquiera se atreve a rozar. Dice que cree en las acusaciones de agresión sexual de 1993 hechas por Tara Reade contra Joe Biden… y aun así planea votar por él.
A una sobreviviente se le cree.
A un presunto agresor se le respalda.
Una democracia pendiendo de un pacto del “mal menor”.
Esta es la colisión moral que nadie quiere afrontar… Continúa…

