La muerte de Enrique Lizalde, uno de los actores más emblemáticos de las telenovelas mexicanas, dejó un profundo vacío en el mundo del espectáculo. El actor falleció a los 77 años, la mañana del lunes, a causa de un cáncer de hígado que avanzó rápidamente. Su familia confirmó que partió en paz, en su hogar de la Ciudad de México, acompañado por su esposa, Tita Grieg, y rodeado del cariño de sus hijos y nietos.
De acuerdo con sus familiares, Lizalde mantuvo su fortaleza y serenidad hasta el final. Aunque la enfermedad fue breve, encontraron consuelo en saber que no sufrió. Fiel a su carácter reservado, la familia decidió realizar un homenaje privado y anunció que sus restos serían cremados, con sus cenizas colocadas en el Panteón Jardín.
Recordado por telenovelas icónicas como Corazón salvaje y El derecho de nacer, Enrique Lizalde dejó un legado artístico inolvidable. Su voz, presencia y talento marcaron generaciones y consolidaron una carrera que trascendió la pantalla. México despide a un gran actor y a un hombre íntegro cuya huella permanecerá viva en la memoria colectiva.

