Una mujer modelo sufrió una experiencia que cambió su vida y ahora comparte su historia para advertir a otras personas sobre un riesgo poco conocido. Cuando tenía 24 años, desarrolló síndrome de shock tóxico, una infección grave que puede surgir como consecuencia de bacterias asociadas a objetos introducidos en el cuerpo, como los tampones. Aunque ella seguía las recomendaciones de uso y los cambiaba regularmente, la infección se agravó rápidamente y puso en peligro su vida.
El cuadro clínico fue tan severo que las complicaciones obligaron a los médicos a amputarle parte de ambas piernas para intentar salvar su vida. Después de una dura recuperación y múltiples tratamientos, la mujer decidió compartir su historia públicamente. Explica que nadie está completamente libre de riesgo y que es importante estar informado y atento a los síntomas, que pueden incluir fiebre alta, malestar extremo y signos de infección.
Hoy en día, ella utiliza prótesis y ha adaptado su vida y su carrera, enfocándose en crear conciencia y educar a otras personas sobre la importancia de conocer los posibles riesgos y cuidar su salud de manera proactiva.

