Lo que comenzó como un día común de cierre escolar por el frío extremo en Defiance, Misuri, terminó en una tragedia inimaginable. Julian, de 4 años, y Jamison, de 6, se quedaron en casa porque las clases fueron canceladas. Nunca debió ser peligroso. Sin embargo, una repentina explosión destrozó su vivienda y la envolvió en llamas en cuestión de segundos.
Su madre, Evelyn Turpiano, y los abuelos de los niños, Jennifer y Vern Ham, lograron salir con vida. Los pequeños no corrieron la misma suerte. Atrapados dentro de la casa en llamas, no pudieron ser rescatados a tiempo, pese a los intensos esfuerzos de los bomberos, quienes se vieron impedidos por el calor extremo y el colapso de la estructura.
Las autoridades aún investigan qué provocó la explosión, mientras la comunidad permanece sumida en el dolor. Aunque los propietarios del inmueble han ofrecido apoyo, nada puede llenar el vacío dejado por la pérdida ni aliviar el sufrimiento de una familia destrozada.

