Nunca coloques un cargador de forma descuidada o insegura, advierten expertos, porque puede representar un riesgo serio para tu seguridad y tu hogar. Cuando cargas dispositivos como teléfonos o tablets, es fundamental usar cables y cargadores originales o certificados, ya que los accesorios baratos o incompatibles pueden sobrecalentarse, dañarse o incluso provocar incendios. Además, nunca dejes un aparato cargando sin supervisión por largos periodos, especialmente durante la noche.
Los dispositivos con baterías de litio generan calor mientras se cargan. Si los colocas sobre superficies suaves como camas, sofás o almohadas, el calor puede quedar atrapado y aumentar el riesgo de ignición. Por eso es mejor cargar siempre en una superficie plana, dura y bien ventilada, donde el calor se pueda disipar de forma segura.
También es importante revisar regularmente el estado del cargador y reemplazar cables dañados o frágiles al instante. Mantener detectores de humo activos y evitar dejar aparatos enchufados cuando no los estás usando puede ayudar a prevenir accidentes graves.

