Circularon en internet informes que afirmaban que Barack Obama había confirmado la existencia de extraterrestres y que no se encontraban en Area 51. La historia se difundió rápidamente en redes sociales, pero su origen proviene de comentarios realizados durante entrevistas y programas televisivos donde hablaba —en parte con tono ligero— sobre el secreto gubernamental en torno a los fenómenos aéreos no identificados.
En esas conversaciones, Obama reconoció que el ejército ha registrado objetos en el cielo que todavía no pueden explicarse fácilmente. Sin embargo, nunca declaró que la vida extraterrestre haya sido demostrada. Más bien señaló que algunos avistamientos siguen sin identificarse porque la información es limitada, clasificada o continúa bajo análisis científico. Sus palabras buscaban ilustrar los esfuerzos de transparencia sobre estos fenómenos, no confirmar la presencia de alienígenas.
Con el tiempo, fragmentos de sus declaraciones fueron sacados de contexto y transformados en titulares sensacionalistas. La afirmación de que verificó la existencia de aliens o reveló un lugar secreto donde se ocultan no está respaldada por lo que realmente dijo.
En resumen, el rumor exagera una conversación sobre objetos no identificados hasta convertirla en una supuesta revelación extraterrestre.
