Gran parte de Estados Unidos se encuentra en alerta máxima durante las próximas horas debido a una poderosa tormenta invernal que se intensifica en el noreste del país. Las autoridades de varios estados han declarado emergencias ante la llegada de fuertes nevadas, vientos intensos y temperaturas peligrosamente bajas que amenazan con alterar la vida cotidiana.
Millones de personas están bajo advertencias meteorológicas, mientras ciudades como Nueva York, Boston y Filadelfia se preparan para acumulaciones significativas de nieve y posibles condiciones de ventisca. Las autoridades recomiendan evitar viajes no esenciales y prepararse para posibles cortes de energía y retrasos en el transporte a medida que el clima empeora.
El tráfico aéreo ya se ha visto gravemente afectado, con miles de vuelos cancelados o retrasados en aeropuertos importantes. También se espera que las carreteras se vuelvan peligrosas rápidamente debido a la reducción de visibilidad y la acumulación de nieve. Los equipos de emergencia trabajan sin descanso para despejar vías y atender incidentes, aunque se advierte que lo peor podría estar aún por llegar.
En zonas costeras, los fuertes vientos y las mareas altas podrían aumentar el riesgo de inundaciones. Se insta a la población a seguir las actualizaciones oficiales hasta que la tormenta pase.

