La última propuesta fiscal del presidente Trump, presentada por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, tiene como objetivo brindar alivio a los estadounidenses de clase media, al tiempo que cierra lagunas fiscales que durante mucho tiempo han beneficiado a los ultra-ricos, incluidos los administradores de fondos de cobertura y propietarios de equipos deportivos.
El plan busca reducir la carga económica de los trabajadores de servicios, jubilados y aquellos que trabajan horas extras, eliminando impuestos sobre propinas, beneficios del Seguro Social y pago de horas extra. Entre las disposiciones clave se incluyen el cierre de lagunas fiscales, como la del interés diferido (carried interest), y la reducción del impuesto corporativo al 15 % para la manufactura nacional.

