Caroline Munro es el epítome de la belleza, el talento y el encanto cinematográfico. Comenzó su carrera como modelo y rápidamente dio el salto al cine, donde encontró su verdadera vocación. Su impactante apariencia y su magnética presencia en pantalla la convirtieron en una figura destacada de la década de 1970, especialmente en películas de acción, terror y espionaje. Pero fue su inolvidable papel como Naomi, la letal asesina en The Spy Who Loved Me (1977), lo que la transformó en una leyenda del universo Bond.


Munro no era solo un rostro bonito en Hollywood: era una actriz versátil capaz de brillar en películas de acción dominadas por hombres. Demos un vistazo más de cerca a su fascinante viaje: de joven modelo a estrella internacional del cine.

