El 7 de febrero de 2025, Stewart O’Leary, conductor de autobús escolar del distrito Northshore en Bellevue, Washington, enfrentó una situación de vida o muerte mientras transportaba al equipo femenino de baloncesto de North Creek High School.
Mientras circulaba por la Interestatal 405, una barra de metal, probablemente desprendida de otro vehículo, atravesó repentinamente el parabrisas del autobús y golpeó a O’Leary en el pecho.
A pesar del impacto y la lesión, O’Leary mantuvo el control del autobús, llevándolo con seguridad al arcén. Los entrenadores a bordo ayudaron de inmediato, asegurándose de que todas las estudiantes estuvieran ilesas.
O’Leary sufrió un fuerte moretón en el pecho y cortes por los vidrios rotos, pero evitó lesiones graves. Regresó al trabajo en menos de una semana, recibiendo elogios de la comunidad por su calma bajo presión.
Este incidente resalta los peligros impredecibles en la carretera y la importancia de la vigilancia para proteger a quienes están a nuestro cuidado.

