Después de una ruptura, no existe un tiempo exacto para que un hombre olvide a una mujer que amó. Desde la psicología, se entiende que el proceso emocional varía según cada persona y las circunstancias vividas. Algunos hombres logran seguir adelante con mayor rapidez, mientras que otros necesitan meses o incluso años para sanar. Olvidar no significa borrar recuerdos, sino aprender a vivir sin que el pasado cause dolor constante.
Uno de los factores más influyentes es la duración y la intensidad de la relación. Los vínculos largos o emocionalmente profundos suelen dejar una huella más fuerte, lo que dificulta el desapego. También importa mucho la forma en que terminó la relación. Las separaciones tranquilas y de mutuo acuerdo facilitan el cierre emocional, mientras que las rupturas repentinas, con traición o conflictos sin resolver, suelen alargar el proceso.
La personalidad y la manera de afrontar las emociones también juegan un papel clave. Los hombres que aceptan sus sentimientos y buscan apoyo suelen recuperarse antes. Con el tiempo, la reflexión y el crecimiento personal ayudan a avanzar.

