El cuerpo humano tiene 14 meridianos principales, de los cuales 12 están vinculados a un reloj interno de 24 horas. Cada meridiano domina durante un período de dos horas al día, influyendo en funciones corporales específicas, emociones y patrones de energía.
Despertarse a la misma hora cada noche puede indicar un desequilibrio en un meridiano particular, manifestándose de manera física, emocional o espiritual. Por ejemplo, despertarse entre las 3:00 y 5:00 a. m. suele estar relacionado con el despertar espiritual, mientras que despertarse a la 1:00 a. m. puede señalar problemas de circulación o de vesícula biliar. Mentalmente, puede reflejar preocupaciones no resueltas, y espiritualmente, puede indicar que se está gastando demasiada energía sin reponerla.
No todas las alteraciones son de origen espiritual, pero muchas combinan factores físicos, mentales y emocionales. Prestar atención a estos patrones ofrece información sobre áreas que necesitan cuidado. Usar el reloj de meridianos como guía puede ayudar a mejorar la salud, restaurar el equilibrio energético y favorecer el crecimiento personal y espiritual.

