Ashley Graham defiende su decisión de dejar de amamantar a sus gemelos, Malachi y Roman, cuando tenían solo cinco meses. Ella comparte que amamantar a dos bebés a la vez resultó muy agotador: “Ambos quieren alimentarse al mismo tiempo, es mucho trabajo”, explicó en The Daily Show. Luego cambió a fórmula y afirma que sus hijos “están tan fuertes y tan felices”.
La modelo asegura que las madres no deben recibir presión sobre cómo alimentar a sus hijos. Cree que no existe una única forma “correcta” de criar: cada familia debe tomar la decisión que mejor funcione para ella. Graham aboga por la aceptación del cuerpo materno y por derribar el estigma que a veces rodea el uso de fórmula. En sus palabras, lo importante es que el niño esté bien alimentado y cuidado, sin juicios.


