Con solo 22 años, Thaynara Marcondes, estudiante de pedagogía en Brasil, enfrentó un impacto médico que cambió su vida por completo. A comienzos de 2024 desarrolló gigantomastia, una afección rara que provoca un crecimiento extremo del tejido mamario. En pocos meses, el peso de sus senos alcanzó casi los 10 kilos, causando dolor intenso en la espalda y los hombros, problemas de postura y limitaciones severas en su movilidad. Actividades cotidianas se volvieron insoportables y tuvo que dejar su trabajo en una guardería, donde levantar a los niños era esencial.
El impacto emocional fue igualmente profundo. Vestirse se convirtió en una experiencia frustrante, usar sostén resultó imposible y su vida social se redujo drásticamente. La gigantomastia no es un tema estético, sino una condición médica seria que puede provocar dolor crónico y daños físicos. En octubre de 2024, Thaynara se sometió a una cirugía de reducción mamaria necesaria para proteger su salud.

Tras la operación, su recuperación física y emocional fue notable. Hoy comparte su historia para crear conciencia y mira al futuro con esperanza, decidida a recuperar su independencia y bienestar.

