A Friday night in Guadalajara turned tragic when a group of young friends sought one more round of fun after hours of drinking. Daniela “N”, de 22 años, había iniciado la noche tomándose una selfie frente al espejo, vestida en rosa y lista para compartir “más videos” con sus seguidores. Después de una fiesta en un antro de Andares, ella y varios amigos subieron a la pickup roja de Carlos “N”, un hombre de 35 años que había estado bebiendo toda la noche.
A más de 140 km/h y sobre pavimento mojado, Carlos perdió el control en una curva; la camioneta se volcó violentamente, dejando una escena devastadora de sirenas, metal retorcido y jóvenes atrapados. Carlos sobrevivió casi ileso, pero enfrenta cargos por homicidio culposo.
Mientras tanto, la familia de una de las víctimas —un matrimonio joven con un bebé— recibió la llamada que nadie quiere oír. La noche “inolvidable” terminó en luto y promesas rotas.

