Jennifer Lopez provocó tanto admiración como críticas en el Festival de Música World Pride 2025 en Washington D.C., donde ofreció una actuación llena de energía con una serie de vestuarios reveladores. La superestrella de 55 años deslumbró a sus fans con looks audaces, incluyendo un body plateado brillante con pedrería de The Blonds y un catsuit negro de charol diseñado por Rey Ortiz. Aunque muchos elogiaron su confianza y presencia en el escenario, los críticos la calificaron de “desesperada” y le pidieron que “actúe acorde a su edad”.
Durante su presentación, Lopez rindió homenaje a sus fans LGBTQ+, celebrando “la comunidad, la diversidad, el amor y la libertad”. El espectáculo siguió a su reciente actuación en los American Music Awards, donde besó tanto a un bailarín como a una bailarina, un gesto que generó acusaciones de “queerbaiting” por parte de algunos y aplausos de otros.
Sumando más atención mediática, la vida personal de Lopez ha estado en titulares tras su divorcio de Ben Affleck a principios de este año. La expareja redujo recientemente el precio de su mansión en Bel Air de 60 millones de dólares para finalizar su separación, y según fuentes, Affleck está ansioso por “cortar el último lazo”.
Ya sea con elogios o críticas, la aparición de Lopez en el World Pride reafirmó su estatus como una artista sin disculpas, capaz de seguir cautivando, provocando y siendo imposible de ignorar.

