La búsqueda de las gemelas de 18 años, Carolina y Luiza, terminó en tragedia. Fuerzas del orden confirmaron que, después de varios días desaparecidas, sus cuerpos fueron encontrados sin vida en una zona remota fuera de la ciudad.
Sus desapariciones movilizaron rápidamente a familiares, voluntarios y policía local en un operativo intenso, con la esperanza de un final distinto. Los informes iniciales señalan que el sitio donde fueron halladas no presenta señales claras de violencia, aunque los investigadores están analizando todos los indicios, entrevistando a quienes las vieron por última vez y esperan que la autopsia revele la causa exacta del fallecimiento.
Amigas y conocidos las describen como inseparables, llenas de sueños y siempre protectoras una de la otra. Su partida ha dejado profunda conmoción en la comunidad —compañeras de colegio, maestros y seres queridos— que luchan por asimilar cómo vidas tan jóvenes terminaron tan abruptamente.
Se ha convocado una vigilia a la luz de las velas en memoria de Carolina y Luiza, mientras autoridades piden que cualquier persona con información sobre el caso lo haga público, buscando traer claridad y consuelo a los afectados.

