Muchos remedios naturales se han utilizado durante siglos para ayudar al cuerpo a combatir parásitos y apoyar la salud del tracto urinario. Entre las hierbas más mencionadas por sus amplias propiedades antimicrobianas se encuentra el aceite de orégano, que proviene de la planta Origanum vulgare. Este aceite contiene compuestos como el carvacrol y el timol, valorados en la medicina tradicional por su capacidad para ayudar a inhibir el crecimiento de bacterias, hongos y algunos parásitos. Algunas personas utilizan el aceite de orégano diluido como parte de rutinas de bienestar enfocadas en mantener el equilibrio digestivo y fortalecer el sistema inmunológico.
Además del aceite de orégano, otras hierbas y extractos vegetales se han usado tradicionalmente para apoyar la salud urinaria. Por ejemplo, la uva ursi (hoja de gayuba) se ha empleado para aliviar molestias urinarias, y el arándano es conocido por ayudar a evitar que las bacterias se adhieran a las paredes de la vejiga. Hierbas como el perejil y el diente de león también se utilizan para favorecer la hidratación y la limpieza natural de los riñones y el tracto urinario.
Aunque estas hierbas son populares en enfoques naturales y tradicionales, es importante recordar que no sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento médico. Cualquier persona con síntomas persistentes o infecciones debe consultar a un profesional de la salud. Los remedios naturales pueden complementar el cuidado médico, pero deben usarse con precaución y con la orientación adecuada.

