in

La naturaleza no tiene piedad. Esta es la naturaleza.

Los depredadores no se disculpan cuando atacan; la presa no negocia cuando huye. Un latido demasiado lento, un paso demasiado ruidoso, y una vida se borra sin ceremonia. El mundo sigue girando. La luz del sol continúa filtrándose entre las ramas, indiferente a la lucha que ocurre debajo. Lo que llamamos “brutal” es, para la naturaleza, simplemente el costo de existir.

Hay una honestidad extraña y perturbadora en ello. No hay mentiras, ni promesas, ni ilusiones de justicia. Solo la ley silenciosa de que todo debe luchar por permanecer. Podemos escondernos en ciudades y suavizar nuestro entorno, pero la misma regla vive en silencio dentro de nosotros: adaptarse, resistir o ser reemplazado. La naturaleza no es nuestra enemiga ni nuestra protectora. Es el espejo que nos muestra cómo es la vida cuando se eliminan todas las excusas y solo queda la voluntad cruda de sobrevivir.

Written by admin

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

I Met A Guy From Another Country Online And Decided To Test His Promises, But His Surprising Response Led Me To A Truth I Never Expected

BREAKING: FREEZING RAIN SLAMS …