Funcionarios federales y estatales publicaron una importante actualización sobre la investigación del asesinato del activista conservador Charlie Kirk, revelando nuevas pruebas, testimonios y hallazgos forenses que podrían cambiar el rumbo del caso. El informe conjunto del Departamento de Justicia y los fiscales del estado de Utah ofrece una línea de tiempo más clara y sugiere que podrían presentarse más cargos.
Los investigadores hallaron mensajes cifrados entre el presunto atacante, Tyler Robinson, y otras personas no identificadas, lo que indica que quizá no actuó solo. Los peritos confirmaron que la pistola semiautomática usada fue modificada ilegalmente y pasó por varias ventas privadas, lo que llevó a la ATF a abrir una investigación por posible tráfico.
Nuevos testigos afirmaron haber visto a Robinson reunirse con otro hombre antes del ataque y hablar sobre atacar figuras públicas, lo que amplió la investigación hacia posibles apoyos externos.

