Los defensores subrayan que, aunque este tipo de grabaciones impacten al público, deben usarse para crear conciencia y no para el sensacionalismo.
La violencia doméstica afecta a 1 de cada 3 mujeres en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.
Va más allá del daño físico, incluyendo abuso emocional y financiero que atrapa a las víctimas.
Expertos señalan que los videos virales pueden educar sobre señales de alerta y dirigir a las sobrevivientes hacia recursos como la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica (1-800-799-SAFE en EE. UU.).
También destacan las barreras sistémicas —refugios limitados, dependencia económica y miedo a represalias— que dificultan escapar de la situación.
Las comunidades también tienen un papel: apoyar a las sobrevivientes, promover programas de prevención y fomentar tolerancia cero hacia el abuso.
El video es más que una escena perturbadora: es un recordatorio de que la intervención, la educación y la compasión pueden salvar vidas.

