Muchos electrodomésticos y aparatos modernos siguen consumiendo electricidad incluso cuando están apagados; a esto se le conoce como consumo en espera o “energía vampiro”. Aunque cada dispositivo gasta poca energía, este consumo oculto puede representar hasta un 10 % del uso eléctrico total del hogar, aumentando silenciosamente las facturas. Entre los culpables más comunes están las cafeteras enchufadas toda la noche, las impresoras en reposo y los cargadores sin dispositivos conectados. Mientras que los electrodomésticos esenciales, como los refrigeradores, deben permanecer conectados, los aparatos pequeños pueden desenchufarse cuando no se usan.
Reducir este consumo no tiene por qué ser complicado. Usar regletas con interruptor o enchufes inteligentes permite cortar la energía a varios dispositivos a la vez, facilitando el ahorro. Además de bajar los costos, desenchufar aparatos mejora la seguridad del hogar al reducir riesgos de cables desgastados o incendios. Con pequeños cambios conscientes, puedes crear un hogar más eficiente, seguro y respetuoso con el planeta.

