Hay un parásito diminuto que se está propagando silenciosamente por todo el mundo, causando manchas rojas en la piel y afectando a millones de personas cada año. No es mortal, pero es persistente, contagioso y a menudo se confunde con otras afecciones. Se trata del Sarcoptes scabiei (sarna). La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica la sarna como una enfermedad desatendida que afecta a 200 millones de personas al año. Aunque es fácil de tratar, muchas personas sufren durante mucho tiempo porque los médicos no la diagnostican correctamente. Este problema puede alterar tu sueño y tu bienestar diario.
Estos ácaros están más activos mientras duermes, arrastrándose y excavando en la piel para poner huevos. Las primeras señales incluyen pequeñas manchas rojas y líneas finas en forma de onda. Busca grupos de bultos que parezcan granos, picaduras de insectos o pequeñas ampollas. Las zonas más comunes para revisar son entre los dedos, alrededor de las muñecas, codos, axilas, cintura y áreas íntimas. En los niños, el sarpullido también puede aparecer en la cara, el cuero cabelludo, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Rascarse puede causar heridas que se infectan fácilmente. Recuerda que los síntomas de la sarna pueden tardar entre 4 y 6 semanas en aparecer después del contacto.

Entiende qué hace única esta enfermedad
Es fácil confundir la sarna con eccema, urticaria u otras erupciones cutáneas. Muchos médicos no la detectan a la primera, ya que sus síntomas se parecen a los de otras afecciones. Pero sin el tratamiento adecuado, los síntomas no desaparecen. La intensa picazón ocurre porque tu cuerpo tiene una reacción alérgica a los ácaros, sus huevos y sus desechos.
Rascarse solo empeora la situación y puede provocar infecciones cutáneas. Si nunca has tenido este parásito, los síntomas pueden tardar de dos a seis semanas en aparecer. Pero si ya lo has tenido antes, los síntomas pueden surgir mucho más rápido, a veces en tan solo uno a cuatro días. Existe también una forma grave llamada sarna costrosa, que causa gruesas costras en la piel y puede contener miles de ácaros.

