Un neurofibroma es un tumor benigno que se desarrolla a partir de la vaina nerviosa, compuesto por células de Schwann, fibroblastos y tejido conectivo. Estos crecimientos pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero suelen encontrarse en la piel o a lo largo de nervios más profundos.
Los neurofibromas pueden presentarse como un crecimiento único o formar parte de la neurofibromatosis tipo 1 (NF1), un trastorno genético causado por mutaciones en el gen NF1. Mientras que los neurofibromas pequeños suelen ser indoloros, los más grandes o profundos pueden causar dolor, entumecimiento o debilidad si comprimen nervios cercanos.
El diagnóstico incluye examen físico, estudios de imagen como resonancia magnética o tomografía, y a veces biopsia.
El tratamiento no siempre es necesario, salvo que aparezcan síntomas; en esos casos, se recomienda la extirpación quirúrgica. Es fundamental el seguimiento regular para detectar cambios tempranos, ya que en casos poco comunes pueden volverse malignos.

