Los padres de Autumn Bushman, una niña de 10 años que cursaba cuarto grado en la escuela primaria Mountain View en Roanoke, Virginia, están compartiendo las señales de advertencia que notaron en las semanas previas a su trágica muerte por suicidio.
Autumn, conocida por su energía y risa contagiosa, comenzó a mostrar cambios sutiles: dormía más, sonreía menos y empezó a vestir ropa más oscura. Su madre, Summer Bushman, cuenta que su hija siempre fue alegre y aventurera —hacía piruetas, jugaba fuerte y llenaba de vida cualquier lugar—, pero algo cambió.
Sus padres dicen que Autumn se volvió más retraída. Sufrió acoso escolar por defender a sus compañeros y alzar la voz cuando algo le parecía injusto. El hostigamiento continuó en redes sociales, donde no podía escapar. Aunque la familia informó la situación a la escuela, aseguran que poco se hizo.

Su madre ahora pide a otros padres estar atentos: revisar los teléfonos de sus hijos, hablar abiertamente sobre sus amistades y actuar cuando algo no parece bien.

