Las mollejas de pollo suelen pasarse por alto, pero son uno de los cortes de carne más nutritivos y económicos. Aunque se consideran “vísceras”, están llenas de proteína de alta calidad, vitaminas y minerales, lo que las convierte en una opción ideal para quienes buscan comidas saludables y accesibles. La molleja es un órgano muscular que ayuda al pollo a triturar los alimentos, por lo que tiene una textura firme que, bien cocinada, se vuelve tierna y muy sabrosa.
Una porción de 85 gramos aporta unos 20 gramos de proteína y menos de 3 gramos de grasa. También es rica en vitamina B12, niacina, hierro, zinc, selenio y colina, nutrientes esenciales para la energía, la inmunidad y la función cerebral. Su bajo costo las hace aún más atractivas.
Son muy versátiles: se pueden hervir, guisar lentamente, freír, asar, saltear o añadir a sopas, tacos y ensaladas. Aunque contienen colesterol y purinas, la mayoría de las personas puede disfrutarlas como un alimento nutritivo y lleno de sabor.

