Algunos hábitos dentro de la vida íntima de pareja pueden influir en la salud de la mujer, incluido el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Esta enfermedad está principalmente relacionada con una infección persistente por ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH), pero determinadas conductas pueden aumentar la exposición al virus.
Uno de los factores más relevantes es haber tenido múltiples parejas sexuales. Un esposo puede portar el VPH sin presentar síntomas y transmitirlo sin saberlo, lo que incrementa el riesgo para su pareja, especialmente si ella no está vacunada o no realiza controles médicos regulares.
Otro hábito importante es el uso inconsistente de preservativos. Aunque no eliminan por completo el riesgo de transmisión del VPH, sí reducen significativamente la probabilidad de contagio de infecciones de transmisión sexual.
Finalmente, posponer o evitar los exámenes ginecológicos, como el Papanicolaou o la prueba de VPH, puede retrasar la detección temprana de cambios anormales en el cuello uterino.
La prevención más eficaz incluye la vacunación contra el VPH, revisiones periódicas, comunicación abierta en la pareja y prácticas sexuales responsables. La información y la prevención son claves para proteger la salud a largo plazo.

