Una intensa tormenta de hielo ha golpeado varias zonas del centro de Tennessee, dejando a más de 288.000 hogares y negocios sin electricidad mientras la lluvia helada continúa afectando la región. Las precipitaciones persistentes han cubierto carreteras y superficies con una gruesa capa de hielo, haciendo que conducir sea extremadamente peligroso y provocando interrupciones generalizadas.
Las líneas eléctricas no han soportado el peso del hielo acumulado, lo que ha causado apagones masivos. Numerosos árboles se han partido o derrumbado debido a la presión, cayendo sobre vehículos, calles e infraestructura eléctrica. Como resultado, muchas vías principales y secundarias se han vuelto intransitables, dejando a conductores varados y aumentando el riesgo de accidentes.
Los equipos de emergencia trabajan sin descanso para asistir a personas atrapadas, despejar carreteras bloqueadas y restablecer el suministro eléctrico. Las autoridades han pedido a los residentes que eviten desplazarse si no es estrictamente necesario.
Además, el peso del hielo acumulado en los techos de las viviendas incrementa el riesgo de daños estructurales. Las autoridades advierten que las condiciones podrían empeorar y recomiendan a la población prepararse para cortes prolongados de energía y condiciones climáticas adversas mientras continúan las labores de recuperación.
