Salió de una cena riendo, sin imaginar que pocos minutos después todo cambiaría para siempre. El cruce peatonal, las luces de los autos y las llamadas urgentes parecían irreales para quienes la conocían y la querían. Bajo el brillo de Broadway, una mujer cuyo rostro era familiar para muchos, pero cuya historia solo algunos conocían, dio sus últimos pasos en la ciudad que amaba.
Años antes había llegado a Nueva York con una maleta y una fuerte convicción: que el humor podía abrir puertas. Durante el día trabajaba en el aeropuerto JFK ayudando a los viajeros, y por la noche subía a pequeños escenarios de comedia, buscando la magia de escuchar a una sala llena estallar en risas.
Con el tiempo, Wenne Alton Davis pasó de la comedia en vivo a la actuación, convirtiéndose en un rostro recurrente en televisión y teatro. Participó en producciones como The Marvelous Mrs. Maisel, Blindspot, New Amsterdam y The Normal Heart.
Sus compañeros la recuerdan como una persona generosa y atenta, alguien que siempre apoyaba a los demás. Aunque su vida terminó en las calles de Nueva York, su recuerdo sigue vivo entre amigos y colegas.

