Una madre de Gold Coast generó un intenso debate en redes sociales después de compartir el tratamiento médico de su bebé. Brooke Atkins decidió comenzar un tratamiento con láser para su hijo Kingsley Atkins, quien nació con una gran marca de nacimiento conocida como port‑wine stain que cubría parte de su rostro.
Aunque este tipo de marca puede ser inofensiva, los médicos advirtieron que en algunos casos puede estar relacionada con problemas de salud más serios, como Sturge‑Weber syndrome o glaucoma. Por esa razón, los especialistas recomendaron iniciar el tratamiento temprano para evitar posibles complicaciones en el futuro.
Sin embargo, cuando Brooke decidió compartir el proceso en redes sociales, recibió numerosas críticas de personas que pensaban que el tratamiento era solo por razones estéticas. Algunos incluso la insultaron y la llamaron “monstruo”, lo que le causó un gran dolor emocional.
A pesar de los comentarios negativos, Brooke explicó que la decisión fue tomada únicamente pensando en la salud y el bienestar de su hijo. También señaló que muchas personas le han enviado mensajes de apoyo, entendiendo que el tratamiento médico busca proteger el futuro y la calidad de vida de su pequeño.

