Vuelo 2221 de Alaska Airlines: cómo la rápida acción evitó un desastre
Lo que comenzó como un vuelo rutinario de Oakland a Portland se convirtió en caos cuando un pasajero sufrió una crisis de salud mental en pleno vuelo. El hombre se volvió agresivo y atacó a otros a bordo, generando pánico entre los viajeros y la tripulación.
A pesar del peligro, los asistentes de vuelo y algunos pasajeros actuaron con rapidez. Utilizaron extensores de cinturones de seguridad como sujeciones improvisadas para controlar al individuo, evitando lesiones y logrando recuperar el orden. Al aterrizar en Portland, las autoridades detuvieron al hombre y lo trasladaron para una evaluación de salud mental.
De manera notable, nadie resultó herido físicamente durante el incidente. Este hecho resalta la importancia de contar con personal bien entrenado, liderazgo sereno y pasajeros cooperativos en emergencias a 30,000 pies de altura. Es un recordatorio de que la preparación, el valor y el trabajo en equipo pueden marcar la diferencia cuando surge una crisis inesperada en el aire.

