Laura Bozzo, famosa por su frase “¿Qué pasa, el desgraciado?”, se convirtió en una de las figuras más polémicas de la televisión latinoamericana. Nacida en 1951 en Callao, Perú, creció en un entorno cercano a la política y estudió Derecho en la Pontificia Universidad Católica. Inicialmente ejerció como abogada defendiendo a mujeres vulnerables, pero su carácter directo la llevó pronto a la televisión como comentarista.
Su gran salto llegó en 1998 con Laura en América, un programa que mezclaba conflictos familiares y confrontación en vivo, generando tanto admiración como críticas. Sin embargo, su éxito se vio opacado por acusaciones de vínculos con el gobierno de Alberto Fujimori tras los “Vladivideos”, lo que la llevó a trasladarse a México mientras enfrentaba procesos judiciales.
Años después regresó a Perú y fue arrestada, aunque finalmente resultó absuelta en 2016. Entre polémicas, pérdidas personales y desgaste emocional, comenzó a mostrarse más vulnerable ante el público.
Hoy intenta redefinir su legado, buscando autenticidad más allá del personaje televisivo y demostrando que la fama también revela fragilidad humana y capacidad de resiliencia.
