Con apenas tres años, Tilan captó la atención de millones de personas cuando sus fotografías comenzaron a circular por internet. Su aspecto llamó tanto la atención que muchos la describieron como una de las niñas más hermosas del mundo. Ese inesperado reconocimiento abrió las puertas de la industria del modelaje desde una edad muy temprana.
Numerosas agencias se interesaron en ella y pronto empezó a participar en campañas publicitarias y sesiones fotográficas. Mientras su popularidad crecía, también surgieron debates sobre si una carrera tan exigente podía afectar su infancia, ya que gran parte de su tiempo transcurría entre estudios y compromisos profesionales.
Con el paso de los años, Tilan continuó siendo una figura destacada en el mundo de la moda. Durante su adolescencia mostró interés por la actuación e incluso tomó clases, aunque finalmente decidió seguir enfocándose en el modelaje, donde ya había construido una sólida trayectoria.
Al llegar a los diecisiete años, sus seguidores quedaron sorprendidos por su evolución y por cómo había mantenido su elegancia y carisma. Además de su carrera, también comenzaron a circular rumores sobre su vida sentimental, despertando aún más el interés de sus admiradores.

