Nos sentimos muy tristes por él. Michael J. Fox, querido por su papel en Volver al Futuro, fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson a los 29 años. Reveló públicamente su condición en 1998 y, a medida que los síntomas empeoraron, se alejó de la actuación en el año 2000. Aceptar la enfermedad le llevó tiempo, pero sigue siendo resiliente a pesar de desafíos como la pérdida de memoria y del sentido del olfato.
En una sincera entrevista, Fox compartió cómo el Parkinson ha hecho más difícil memorizar diálogos, aunque aún aprecia aromas como el del pino en Navidad. Casado con Tracy Pollan por más de 30 años y con cuatro hijos, su familia ha sido su apoyo constante.
Fox fundó la Michael J. Fox Foundation, hoy la organización sin fines de lucro más importante del mundo en la investigación para la cura del Parkinson. Aunque actuar se le ha hecho más difícil, ha adoptado el trabajo de voz en películas como Stuart Little. Su optimismo, dedicación y amor por la vida lo convierten en una inspiración, demostrando que ningún obstáculo puede frenar su voluntad de ayudar a los demás.

